lunes, 4 de enero de 2016

#16 Hábito: Hacia ese lugar fecundo



¿Te preguntaste qué es ser feliz? Feliz como fecundo, como su origen lo indica.  Feliz viene del latín "Felix" (fecundo, fértil).  Somos felices en la medida en que nos sintamos abundantes ante esa realidad deseada.

Por eso, siempre viene bien tener algún fragmento de un evangelio apócrifo, de paso dejamos que la literatura nos atraviese y le damos un uso productivo además de leerlo por las bondades de Borges.  Hay un punto de todos estos que vas a sentir como un golpe en el estómago, muy posiblemente sea la puerta para pasar a ese lugar fructuoso.  Vas a detenerte en ese punto y vas a definir (con acciones concretas) cómo actuar en relación a ese punto para llegar a tu vida prolífera o al menos, dirigirte.

Elegí tu punto, elegí tus acciones y comenzá a dirigirte hacia ese lugar fecundo.


FRAGMENTOS DE UN EVANGELIO APÓCRIFO
De "ELOGIO DE LA SOMBRA" de Jorge Luis Borges.

3. Desdichado el pobre en espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra.

4. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.

5. Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.

6. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.

7. Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.

8. Feliz el que perdona a los otros y el que se perdona a si mismo.

9. Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia.

10. Bienaventurados los que no tienen hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.

11. Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha esta en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.

12. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ven a Dios.

13. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque les importa más la justicia que su destino humano.

14. Nadie es la sal de la tierra, nadie, en algún momento de su vida, no lo es.

15. Que la luz de una lámpara se encienda, aunque ningún hombre la vea. Dios la verá.

16. No hay mandamiento que no pueda ser infringido, y también los que digo y los que los profetas dijeron.

17. El que matare por la causa de la justicia, o por la causa que el cree justa, no tiene culpa.

18. Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.

19. No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu odio nunca será mejor que tu paz.

20. Si te ofendiere tu mano derecha, perdónala; eres tu cuerpo y eres tu alma y es arduo,
o imposible, fijar la frontera que los divide.

24. No exageres el culto de la verdad; no hay hombre que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.

25. No jures, porque todo juramento es un énfasis.

26. Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiriere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor.

27. Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón.

28. Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.

29. Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad.

30. No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y este, de la tristeza y del tedio.

31. Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así, no es tuyo el error.

32. Dios es mas generoso que los hombres y los medirá con otra medida.

33. Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos; lo que importa es dar.

34. Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar.

39. La puerta es la que elige, no el hombre.

40. No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras; pueden ser peores o mejores.

41. Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena.

47. Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.

48. Felices los valientes, los que aceptan con animo parejo la derrota o las palmas.

49. Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo, porque éstas darán luz a sus días.

50. Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.

51. Felices los felices.


Cariños y hasta mañana.

domingo, 3 de enero de 2016

#15 Hábito: Antonio Cipriano José María Machado Ruiz.




RECUERDO INFANTIL 

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales. 

Es la clase. En un cartel 
se representa a Caín 
fugitivo, y muerto Abel, 
junto a una mancha carmín. 

Con timbre sonoro y hueco 
truena el maestro, un anciano 
mal vestido, enjuto y seco, 
que lleva un libro en la mano. 

Y todo un coro infantil 
va cantando la lección: 
«mil veces ciento, cien mil; 
mil veces mil, un millón». 

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de la lluvia en los cristales.


Antonio Machado.


Se movía en los espacios cotidianos con gran profundidad.  Su voz masculina y del mundo, de niño, de anciano.  Machado baila entre los versos contando su vida, sus historias, su sentir especial con una voz elegante y a la vez, compartida.  Su voz amiga resuena en quienes leen su poesía.   

Y como no alcanza un solo poema cuando se habla de Machado:


MELANCOLÍA

Tarde tranquila, casi
con placidez de alma,
para ser joven, para haberlo sido
cuando Dios quiso, para
tener algunas alegrías... lejos,
y poder dulcemente recordarlas.

Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.

La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y recordando digo:
-"Sí, yo era niño, y tú, mi compañera".


Antonio Machado.


Tampoco dos son suficientes:

SOÑÉ QUE TÚ ME LLEVABAS

Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueño, tan verdaderas!

Vive, esperanza, ¡Quién sabe
lo que se traga la tierra!


Antonio Machado.


Cariños y hasta mañana.


sábado, 2 de enero de 2016

#14 Hábito: Canciones que intervienen

Hay canciones que intervienen en tu estado de ánimo, lo modifican.  Hacen que te conectes con un grupo de emociones que favorecen tu motivación, activación, te predisponen para que encares el día desde la emoción buscada.   La canción tiene la capacidad de hacerlo porque hay un mensaje, un ritmo, una melodía que a vos te conecta con ese grupo de emociones.  No es la canción, sos vos que estás siendo intervenido.  

Encontrá tu canción, esa que te lleve a las emociones o hacia esos pensamientos que te generan bienestar.

Aquí te comparto una canción, la escucho para recordarme para qué estoy en esta Tierra (para gozar) y me ayuda a conectarme con la emoción que a mí me gusta para arrancar el día.  

Hacé click en la imagen y vas a escuchar a Paloma del Cerro, con su canción "Gozar hasta que me ausente".




Cariños y hasta mañana.

viernes, 1 de enero de 2016

#13 Hábito: Mala suerte

Así como hay edificios que se saltean la "mala suerte", es posible que inconscientemente haya evitado subir la nota el día de hoy.  Sobre todo si se trata de un primero de año.  Me subí a una silla para brindar, para bajar pisando el 2016 con el pie derecho.


Pie derecho para el 2016, ahora que ya pasó el primero y no subí nota, es tan perfecto que me alegra.  Esta nota se saltea.

Cariños y hasta dentro de un rato.



Mis deseos para este año que está naciendo




jueves, 31 de diciembre de 2015

#12 Hábito: La pintura de tu mano


A mi hija.


La pintura de tu mano
La pinura de tu témpera
La pintura de tu agua

El agua que bebes
El agua que te baña
El agua que te envuelve.

Te envuelve la pintura
Te envuelven tus cerdas
Te envuelve tu agua.

Tu juego te envuelve
Tu juego es La Patria.


Ana Maidana


Feliz final de año y mejor inicio del año nuevo.

Un gran cariño.



miércoles, 30 de diciembre de 2015

#11 Hábito: Arcoíris de noche



Un arcoíris sin miedo
no se va por lo oscuro
no se cae de maduro
no se come como vidrio
no se esconde de vergüenza 
no le cree nada a nadie.
Sabe cómo hacer su gracia
y se incrusta en la noche
 flamante como un tigre.


Ana Maidana.


Cariños y seguimos mañana.